
Ya es la segunda vez en pocos meses que se repite la misma historia, España saliendo humillada en un partido amistoso. La primera vez fue contra la selección de Argentina, y en aquel entonces se achacó la derrota al mal estado físico de los jugadores, que por aquel entonces todavía no había comenzado la temporada y al poco entusiasmo, motivación y ganas que habían mostrado.
En esta segunda derrota no puede excusarse a un tema de preparación, puesto que portugueses y españoles están en el mismo periodo de la temporada, pero si podría achacarse a la falta de motivación, y digo podría porque en el caso de que no fuese ese el motivo si sería preocupante que la selección campeona del mundo encajara una goleada tan contundente ante un equipo que meses atrás le había superado en un Mundial.
Fue una noche triste, no sólo por el resultado de España, sino también por la poca expectación que hubo en el estadio. El Portugal-España era algo más que un amistoso, era un partido de hermandad que servía como foco hacía la FIFA, aquella que de aquí a pocos días debería de anunciar la candidatura ibérica como sede del Campeonato del Mundo de 2018, pero mostrando un campo semi lleno ante la presencia de la selección campeona del mundo no muestra demasiado entusiasmo por el fútbol.
Se hablaba hace poco de un próximo partido amistoso de los grandes, un superpartido en el Maracaná de Río de Janeiro ante la pentacampeona del mundo, pero sinceramente viendo el partido de anoche se me quitan las ganas de verlo, otro 4, 5 o 6 a cero, sería del todo intolerable, aunque de un partido amistoso se trate….